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Las cosas de W&CC así como de ALMAYARA.

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viernes, mayo 29, 2020

Fotografía


No hace tanto desarrollé mi faceta como fotógrafo profesional. Me proporcionó muchas experiencias. No era ningún experto, pero me defendía y, sobre todo, me proporcionaba ingresos extra que no sabía de que otro lugar sacar.

Me formé hace tiempo como periodista (Licenciado en Ciencias de la Información) y acabé, trabajando para MERCADO (entre otros), un periódico del grupo de SEGUNDAMANO con cabeceras para los principales municipios de la Comunidad de Madrid. Yo llevaba Getafe y, además, otro periódico en que se integraban Arganda, Rivas y varias pequeñas localidades del este (Velilla y Mejorada).

Un día pedí un fotógrafo en mi empresa y me dijeron que “estaban cortos”, por tener a la mayoría de baja. Entonces me animé y expliqué que yo también era fotógrafo (no podía dejar escapar la ocasión). Ya había trabajado alguna vez proveyendo mis propias informaciones de alguna imagen en periódicos locales de mi pueblo. Accedieron.

Lo cierto es que me gustaba mucho la fotografía pero nunca había cursado estudios oficiales en este campo; era autodidacta. Sí lo hice después con mi compañera Cristina en la Universidad Popular de Torrrejón de Ardoz donde encontramos a toda una eminencia como OsvaldoCipriani. Gran etapa. 

Mi oficio me llevó a invertir algún dinero en equipo y a ir recogiendo experiencias que luego han sido grandes recuerdos.

Mi afición nació cuando mi padre me trajo de Canarias una Olympus Pen, que tenía la particularidad de hacer de un fotograma dos, todo un ahorro. Era cuando se usaban carretes (de 12, de 24 o de 36). La camarita los convertía en 24, 48 o 72 fotografías (doblaba los carretes) y tenía buena óptica, por lo que lograba buenas imágenes.

Pasado el tiempo me hice con una réflex de segunda-mano, digital, que compré a mi amigo José Andrés Merino. Con ella hice grandes fotos (creo) como soporte a mi trabajo de gacetillero en varias cabeceras locales. También colaboré para el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, localidad en la que llegué a organizar una exposición fotográfica, cuando era todo un personaje. La compré sobre todo por necesidad. Aún recuerdo estar intentando hacer fotos a algún jugador de fútbol, en el Coliseum Alfonso Pérez. Me emocionaba y todo viendo a dos futbolistas, luchando por el balón, dirigiéndose hacia mí. Afirmaba mi cámara digital malucha; apuntaba, calculaba… y oía la ráfaga de la cámara profesional de algún compañero junto a mí. Luego, los dos deportistas que litigaban por el balón se salían de mi campo visual, sin yo haber accionado siquiera el obturador. No había hecho ninguna foto. Me quedaba frustrado y envidioso viendo que mis compañeros mejor dotados (tenían mejores máquinas) no necesitaban que los jugadores estuvieran tan cerca. Sin yo haber disparado siquiera mi camarita, los compañeros de otros medios ya tenían infinidad de fotos.

Cuando llevé mi cámara de segunda-mano ya era otra cosa. Le adapté un buen “zoom” de una vieja Nikon analógica y empecé a conseguir fotos de cierto mérito. Luego, algún hábil manejo del programa Photosop, hacía el resto.

Precisamente, aprendí mucho de Photoshop en una emisora de radio familiar, que además publicaba un periódico en Torrejón de Ardoz. Mi jefe era un “self-made man” (hombre hecho a sí mismo) y tenía gran presencia. Yo le creía, al principio, todo un experto. En la fase final ya no tanto. Acabamos mal. No era de extrañar; yo le ofrecí partirle las piernas. El caso es que con aquel buen hombre, con quien tan mal me llevaba, era difícil acertar, en cuanto a fotografía se refiere. Yo cubría a dos equipos locales de fútbol-sala. Nunca le satisfacían mis fotos. Casi siempre las censuraba por estar movidas y eso que el pabellón tenía poquísima luz y él no me proveía de adelanto técnico alguno. No obstante, yo intentaba mejorar. Recurría a todo tipo de triquiñuelas hasta que un día clavé una foto y se la mostré orgulloso. Su respuesta volvió a sorprenderme. Según él aquella foto no podía publicarse. Se veía claramente el fondo. La grada estaba casi despoblada.

Así es que aprendí a recortar el balón y pegarle donde no estaba para que la imagen ganase dramatismo y realismo; para que la foto valiese. Aprendí a recortar y poner público en el fondo de la imagen. Aprendí a tapar la propaganda de la competencia...

De aquella etapa saqué grandes recuerdos. Por las noches llegué a llevarme a la oficina a mi compañera Cristina y a nuestros hijos – Yaiza, María y Raul - (les ponía música en la emisora para que se entretuvieran), para cerrar otros periódicos en los que también trabajaba. Cristina me ayudaba a picar texto. Yo, por entonces, llegaba a trabajar diez horas diarias siete días a la semana; a cambio teníamos más gastos y creíamos vivir mejor.

También trabajé para proveer de fotos al Ayuntamiento (de Torrejón de Ardoz). En uno de los actos que cubría, para dicha institución, tuve una idea genial. Se trataba de una ofrenda floral en la plaza mayor y todo estaba abarrotado. Se ponía difícil hasta sacar fotos. Además la acción sucedía a más altura del ángulo de enfoque. No me gustaba nada la situación. Eché un vistazo a la situación y descubrí, semi-tapada, una fuente un poco más distante el lugar. Trepé con agilidad y me coloqué a la misma altura de lo que quería fotografiar. Estaba un poco más distante pero se podía cubrir con la lente que llevaba. Salieron unas fotos estupendas. Desde entonces el lugar que yo descubrí era de los más cotizados entre los fotógrafos que cubrían el acto.

Como era plumilla y fotógrafo conseguía, en muchas ocasiones, dos pases para ciertos partidos y actos (conciertos, obras de teatro, pases de prensa de películas…) En una de esas ocasiones se celebraba el partido de vuelta de la Copa del Rey que enfrentaba al Getafe con el FC Barcelona. Los catalanes habían ganado a los madrileños, en el primer encuentro, por 5 – 2. Nada hacía presagiar lo que sucedió… pero sucedió. Yo conseguí acreditar a María, la hija de Cristina. Le di indicaciones para que no llamara la atención, una vez dentro. Asistió a la gesta del Getafe que logró eliminar al todo poderoso equipo catalán.

Todavía recuerdo el patadón que le metió Contra (defensa del Getafe) a Ronaldinho en su primera incursión al área rival. Se oyó en todo el estadio. El astro blaugrana no volvió a atacar, por donde estaba el argentino, en todo el partido. Luego llegaron los goles como si se hubiera escrito un guion. Que el Getafe necesitaba cuatro goles y mantener a cero su portería… ¡pues 4 a 0!

Al acabar la contienda fui a ver a María. Le dije “¡vaya remontada histórica a la que has asistido!” La muchacha, con gesto decepcionado, me contestó “ya… pero soy simpatizante del Barcelona”.

De todas estas anécdotas y otras muchas que se quedan en el tintero (de momento) saqué una conclusión que luego he visto reflejada en una frase del célebre fotógrafo Ansel Adams:

El componente más importante de una cámara está detrás de ella”.

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editado por...Wladi Martín @ viernes, mayo 29, 2020
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jueves, mayo 21, 2020

Sadum


Recuerdo que iba una vez, como tantas otras, en El Metro. Estaba sentado – cosa rara – y leía un libro. Era Un mundo feliz de Aldous Huxley, que me tenía maravillado. Otro viajero que iba sentado cerca se dirigió a mi. Me recomendó Contrapunto del mismo autor. Al principio no le hice mucho caso a aquel caballero, pero acabé leyendo el título recomendado, como casi toda la obra del autor británico. También me encantó y me extrañó tener un compañero de viaje instruido e interesante, precisamente en El Metro. Me recordó que el director de un colegio al que fui solía contar que estuvo en el extranjero y que intercambiaba libros con el barrendero de su calle.

En estos momentos se lee menos que en otros, pero se sigue leyendo, a pesar de los peores augurios. Lo que si es verdad es que se puede leer en la tablet, en el teléfono móvil, en el ordenador… se puede escuchar un audio-libro. Ya no es sólo llevar encima una colección de hojas con tapas más duras; lo que llamamos libro. Sigue habiendo premios fantásticos de literatura; hay Nobel de Literatura, hay Planeta… También hay feria del libro, el cine ayuda mucho, algunos pocos programas en radio y televisión sobre literatura… las desconocidas bibliotecas… Hay muchas cosas, incluso por poco dinero se puede tener un libro propio acudiendo a ciertas editoriales de Internet (Bubok, Lula. Amazon…). Hasta yo, que no me considero ningún hacha, tengo varios libros publicados.

O sea que lo que sí ha cambiado es la forma de leer. El libro digital ha pasado de no existir a desplazar al libro clásico. Ya mismo he leído algunos libros digitales que son más baratos y llevas en el teléfono móvil, en algunos casos.

Desde pequeño recuerdo leer tebeos y recuerdo una serie de adaptaciones de grandes obras literarias en las que descubrí a Strogoff, Salgari. Juio Verne… Me fascinaron las adaptaciones de “Rob Roy” de W. Scott y de “El último mohicano” de F. Cooper. Muchos años después, ya talludo, leí “La isla del tesoro” de R.L. Stevenson; una joya.

Pero el primer libro que leí me lo regaló mi tía Celia, que no era una gran lectora, según creo, pero acertó con su regalo. No se el título pero era de la serie de Los Siete Secretos de Enyd Blyton. Desde entonces me hice forofo de esa colección. Los leí casi todos, pero una extraña fidelidad, me impedía leer algo de Los Cinco, otra serie parecida de la misma autora. El caso es que a corta edad empezó mi fascinación por la literatura; fascinación que hoy día sigue firme.

Hace poco pasé por una etapa tumultuosa en que era incapaz de leer siquiera una página. Poco a poco reencontré el viejo placer de la lectura aunque eso me llevó varios meses. Y, hoy, me doy cuenta del tesoro que supone; del mundo de sensaciones que se me vetaba.

He tenido la suerte de conocer (incluso entrevistar) a numerosos escritores. Todos me han parecido seres especiales. Entre ellos destacaría a Lorenzo Silva (equivoqué el lugar de cita para entrevistarle y llegué algo tarde), Ezequías Blanco (al que entrevisté un día en que jugaba el “euro” Real Madrid y nos costó encontrar un bar en que no se retransmitiese) y Almudena Grandes.

Hablemos de Almudena Grandes.

Hace ya unos cuantos años se puso en marcha un programa llamado Vacaciones en Paz de la Comunidad de Madrid. Básicamente se trataba de acoger, durante el verano, algún niño saharaui para evitar que pasasen las altas temperaturas de esta estación en el territorio cedido por Argelia (Tindouf), en muy malas condiciones. Yo me inmiscuí con mi compañera Cristina Carbonell, con lo cual acogimos a Sadum, un niño saharaui.

Una tarde había un acto de las ONG que organizaban el programa si mal no recuerdo en el Palacio de Longoria, sede de la Sociedad General de Autores. No tenía con quien dejar al chaval y como era un claro exponente del programa decidí llevarle conmigo. Suponía que habría alguno de sus amigos en el acto y que no llamaría la atención; le aleccioné para que se portara bien.

La cosa es que aparecí con Sadum y llamó la atención enseguida. Ni había tantos amiguitos suyos ni me entendió en lo de portarse bien. ¡Cómo para pasar desapercibido!

En la mesa estaban, entre otras personas, Inés Sabanés y su amiga Almudena Grandes. La primera me reconoció pues había sido profesora de educación física de mi hermana en el Vírgen de Europa, al que yo también fui unos años. Ya había coincidido con ella en algún acto y en el Polideportivo de Chamberí, alguna vez. Aes que conversamos y, al poco, le pedí que me presentase a Almudena. Inés me señaló alborozada que el compañero de Almudena (Benjamín) también fue a ese colegio, el Virgen de Europa. Me preguntó que si no me acordaba de él. No debía ir a mi curso, pero me presentó a Almudena Grandes y desde entonces es de mis autores favoritos. Me encantan sus obras y tengo varias, entre ellas, en tareas pendientes.

Todos estos recuerdos me vienen al hilo de la importancia que tiene, para mi, la Literatura y espero que la siga teniendo. Deseo a cuantos han leído esto encuentren tantas satisfacciones como he encontrado yo refugiado en las más variopintas lecturas; escondido en los más diversos libros.

El último que me estoy leyendo, precisamente en formato digital, es el Premio Planeta 2018. Se trata del “Yo, Julia” de Santiago Posteguillo. Y en él se dicen cosas como: “ el amor, hijo, es una fuerza poderosa. Capaz de terminar con muchas legiones a la vez si es necesario”.

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editado por...Wladi Martín @ jueves, mayo 21, 2020
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sábado, enero 21, 2017

Homenaje a Ángel Oliver Pina



Hoy 21 de enero de 2017 hemos estado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid). Se presentaba el libro Ángel Oliver Pina. Pasión por la música, en un acto en memoria de mi tío -Ángel- premio internacional Reina Sofía de composición. El acto consistió en la charla de tres importantes personalidades a la que siguió un concierto con obras del homenajeado. Entre los intérpretes de estas obras estaba mi prima Laura Oliver, hija del compositor.



La introducción corrió a cargo de José Luis García del Busto, académico de Bellas Artes y musicólogo. Dio paso a la alocución del compositor José Luis Turina, rematando el turno de charlas José Abadía, presidente de la Asociación cultural Arbir Malena de Moyuela (Zaragoza), pueblo natal de mi tío Ángel.



El esfuerzo de esta asociación es notable dado que desde Moyuela, pueblo que ya quisiera llegar a los 100 habitantes, realiza una gran labor, centrada ahora, en la recuperación de la memoria histórica en uno de sus hijos más notables como es Ángel Oliver.



El concierto, en el magnífico marco de la sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la madrileña calle de Alcalá, comenzó con el Tríptico cervantino. La obra de órgano estuvo interpretada por Adolfo Gutiérrez Viejo.



A continuación se ejecutó el Cuarteto número 2 por parte del Cuarteto Ars Hispánica, integrado por Alejandro Saiz (violín), María Saiz (violín), José Manuel Saiz (viola) y Laura Oliver (violonchelo). Posteriormente, se pudieron escuchar Miniaturas improvisatorias. In memoriam Francisco Guerrero, también a cargo de Adolfo Gutiérrez Viejo. Para finalizar, Laura Oliver y el propio Adolfo Gutiérrez interpretaron Epílogo, obra -como todas las anteriores- compuesta por Ángel Oliver, para órgano y violonchelo.




Se me pidió la realización de un reportaje fotográfico, de manera que dejo aquí una pequeña selección como adelanto para quienes gusten en echar un vistazo.


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editado por...Wladi Martín @ sábado, enero 21, 2017
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viernes, enero 29, 2016

Campamento de la Esperanza de Sintel

Hoy hace 15 años que se plantó

Hoy, día 29 de enero de 2016 hace quince años que los trabajadores de Sintel levantaron el que sería Campamento de la Esperanza en pleno Paseo de la Castellana. Allí permanecieron hasta agosto del mismo año reclamando sus derechos pisoteados por la gran maquinaria estatal en lo que, para mí, fue una de las más grandes luchas por la dignidad en este país.

Sábado 5 de agosto de 2001, desmontando el Campamento


Conocí el caso de refilón, sin poder meterme de lleno en esa desigual lucha de cerca de 1.500 familias, algo antes. Por entonces yo era periodista y trabajaba para una empresa familiar en Torrejón de Ardoz y, también, en la cabecera de MERCADO del grupo SEGUNDAMANO para Getafe. Desde el principio me llamó mucho la atención el fenómeno que se estaba desarrollando y las noticias que producía. Pero se escapaba del ámbito en que me movía. Cuando llegaron a Torrejón de Ardoz con una de sus reclamaciones, intentando visibilizar el grave problema que tenían, fue otro compañero el que cubrió la noticia, muy a mi pesar. Luego, también tuvieron presencia en Getafe. Di testimonio de lo que estaba sucediendo con los afectados del desguace a que se estaba sometiendo a la empresa otrora filial de Telefónica. Fue más adelante cuando, desde mi faceta de periodista, pude hacer un reportaje más extenso para una revista, también del grupo SEGUNDAMANO. Pero, en realidad, cuando pude tomar parte activa, de alguna manera, en el conflicto y convivir con los afectados -aunque fuera indirectamente- fue cuando me impliqué en mi faceta de profesor de yudo. Leí que los hijos de los afectados iban a pasar sus vacaciones escolares con sus padres en el Campamento de la Esperanza. Fue entonces cuando vi que podía ser útil.

Emocionante anuncio de que se levanta el Campamento


Por aquellos tiempos yo tenía una furgoneta destartalada y veinte planchas de tatami para la práctica del yudo. Me acerqué al grupo municipal de IU de Torrejón de Ardoz y solicité que me pusieran en contacto con alguien de Sintel. Hablé con un tal Valeriano, que hoy día es un gran amigo y le propuse llevar mis colchonetas para montar un taller de yudo y defensa personal para entretener a los hijos de los afectados. Pronto empezaban mis vacaciones y disponía de tiempo. La cosa cuajó y la siguiente semana ya estaba dando clases de yudo en plena plaza de Cuzco, al aire libre, junto a la boca de Metro. Fueron días maravillosos. Me invitaron -a mi y a mi inseparable compañera Cristina Carbonell- a cenar con ellos, a pasar la noche, a ver la obra de teatro Pareja abierta de Darío Fo, montada por Juan Margallo; también en pleno paseo de la Castellana. Tuve oportunidad de coincidir con el nobel Saramago dirigiéndose a los afectados, de ver si quehacer diario para que los ánimos nunca decayeran, de gestos de solidaridad de gran valor…

Adolfo Jiménez, Wladi y Valeriano Aragonés

Esta mañana volví a visitar a mis amigos de Sintel y coincidí con Valeriano Aragonés y con Adolfo Jiménez, cabezas visibles del conflicto que siguen, hoy en día, en la brega. Aún queda por hacer aunque se puede decir que ganaron aquella batalla en una muestra de tesón, dignidad, coherencia y tenacidad sin precedentes. No en vano mi reportaje lo titulé "Los irreductibles de Sintel".

Yo no sabía que mi visita a la nave que hoy en día tienen en el Polígono de Los Olivos coincidía con esta fecha que supone el aniversario de la plantación de tiendas de campaña en la Castellana, que luego irían transformándose en casetas y convirtiéndose en lo que un periodista bautizó como el pueblo 8.106.

Hacía tiempo que había quedado con Valeriano en intercambiar mi novela (100 días 50 viajes), que él quería leer, por una copia de la película Nosotros.

Con Valeriano en la proyección de 'Nosotros'


Como siempre que se producía una ocasión similar, Valeriano me llamó para invitarme a ver la película. Acudí con Cristina y al día siguiente, de nuevo, con mi madre. Yo ya no ejercía como periodista pero seguía recibiendo las gentiles invitaciones de Valeriano y, por supuesto aprovechaba para airearlo con mis humildes y ya menguadas fuerzas, siquiera fuera en este blog.


El encuentro se ha producido casi dos años después. El tiempo pasa volando y no siempre se hace con él lo que realmente se quiere, aunque él sí que hace con nosotros lo que le da la gana. Es parte del juego. Pero algo queda en este tránsito que llamamos vida. A algunos les queda más que a otros y lo que van a dejar este irreductible grupo no debe de perderse porque es un ejemplo para futuras generaciones.

De mi encuentro con mis amigos de Sintel he salido con copias de todas las películas que se han filmado sobre el fenómeno: El efecto Iguazú, 200 Km.. La mano invisible, Alzados del suelo y Nosotros. Pero, además, me he llevado copia de la última realizada por los propios implicados y estoy deseando ponerla en mi aparato DVD. Se trata de Interregno y la verdad es que promete porque con material propio y recopilado de otros documentales vienen a dar explicación, desde los mismísimos orígenes. Así es que seguiremos informando.


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editado por...Wladi Martín @ viernes, enero 29, 2016
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sábado, agosto 01, 2015

La luz que llegó de Fidel Delgado





Entiendo que la vida se va jalonando a base de pequeños retos y metas... hasta que llega la meta final; la que todos queremos esquivar. Pero, en el entretanto, hay mucho, si somos capaces de ir acometiendo retos, como decía. Algunos de los objetivos o metas que nos vamos planteando los cumplimos o sobrepasamos y otros (u otras) no.

En mis últimos días de vida -los últimos que he vivido, quiero decir- me había planteado algunos de esos objetivos. Lo había hecho con ayuda de un calendario que nos ayuda a medir ese invento humano que es el tiempo. Como estaba en pleno campamento multiactividad, como monitor, mi primer reto era finalizar con éxito dicho evento rodeado por docenas de chavales de muchas edades distintas: todo un reto.

Ayer día 31 de julio celebramos una yimkana -palabreja- en las instalaciones de la piscina y resultó entretenida y hasta con muchos momentos de diversión. Diversión para los participantes y no tanto para los monitores encargados de supervisar el buen desarrollo de las pruebas en la que no todos los niños entendían o querían cumplir las normas... ¡normal!



El final de la jornada se dedicó a entregar camisetas y diplomas a los muchachos. Se hizo ante dos representantes del Gobierno municipal, es decir, del nuevo equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Parla. En estos días de estreno en el cargo andan muy activos dejándose ver en cuantos actos y eventos les es posible. También es normal.

Además, de finalizar el campamento multiactividad, también acabé -la noche anterior- una novela de Modiano. Era otro reto que tenía pendiente: leer algo del Nobel francés. Y el único libro que encontré en la biblioteca que frecuento era libro de familia, que, dicho sea de paso, me gustó. Ahora, estoy leyendo Hombres buenos de Pérez Reverte; otra meta que me había trazado en el inmediato devenir de mis días y que espero culminar con éxito en este mes que ha entrado.

Y como va de retos, hablaré ahora de otro en el que aún me hallo a pesar de que su duración en el calendario es de tan sólo dos días.



Ayer, viernes día 31 de julio asistí a la primera parte del congreso de Barymont y Asociados. Confieso que fui con mucha pereza -de ahí quizás ese planteamiento de reto- y venciendo algo de resistencia. pero, cuando ya parecía que iba a acabar con poco destacable subió al escenario un fantástico personaje pleno de luz que nos habló, precisamente de eso; de la luz. De lo mucho que dijo me quedé sobre todo con su mensaje de que "Luz siempre somos", pero con mucho más también.


Estoy hablando de Fidel Delgado que se presenta como titiripeuta y que es reconocido como psicólogo clínico. Su intervención, que difícilmente se podría calificar de conferencia o ponencia, fue sorprendente; magistral. Pero es que además, pleno de humor, supo aportar una hora y media de felicidad a todo el auditorio, además de transmitir reflexiones de gran profundidad. Dejo aquí, a continuación, un vídeo de los muchos que eh encontrado de Fidel porque creo que merece la pena y porque me apetece compartir algo que tanto me ha gustado con quienes siguen este humilde rincón o se han asomado a él. También el enlace a una página con cosas interesantes de éste autor.




Había empezado con "retos" y "metas" este escrito. Ahora, tengo que reconocer que tras haber conocido, ayer, a Fidel Delgado, estoy con muchos otros nuevos. Y eso que pensaba desconectar de todo y tomarme agosto en plan paréntesis-sopor-estival.

Me despido con el deseo de encontréis vuestra luz y de que vayáis cumpliendo alcanzando vuestras metas. Feliz verano.

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editado por...Wladi Martín @ sábado, agosto 01, 2015
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domingo, febrero 10, 2013

'Nosotros', sobre el caso SINTEL

Cuando uno ha tenido el privilegio de ser parte de una historia, una épica historia, se siente orgulloso. Si uno no ha pedido estar al lado de personas heroicas, pero éstas le han admitido casi como a un igual, se siente algo más que orgulloso.

Añadir leyenda

En estos días se proyecta en la Sala Berlanga una interesante película –‘Nosotros’- que narra la epopeya de los más de 1.800 empleados de SINTEL y de sus familias. De hecho, esta tarde a las 17.00 horas se proyecta por última vez en esta sala de la calle Andrés Mellado. También estuvo en pantalla el fin de semana pasado y yo asistí a la sesión del sábado y repetí con mi madre el domingo.

Con mi madre y Valeriano Aragonés

La cinta la dirige Adolfo Dufour, con quien tuve el inmenso placer de conversar tras la proyección del domingo, mientras tomábamos unas cañas. Junto a nosotros estaba Valeriano Aragonés, mi amigo y alma mater del movimiento de lucha del caso Dintel, junto con Adolfo Jiménez. También mi madre que disfrutó de lo lindo; casi tanto como yo.

He visto todas las películas sobre Sintel y hasta he tenido el inmenso placer de ser ‘protagonista’ en una de ellas. Todas me emocionaron, pero, quizás ésta, sea la que más me ha gustado por dar un panorama redondo de todo cuánto aconteció, eso sí, desde la óptica de los afectados. Es una película didáctica en ese sentido, pero no exenta de drama y de humor. Y deja en cueros a los políticos responsables de toda esta tremenda catástrofe además de retratar a los que miraron para otro lado.

Cuando acudí el sábado pasado, día 2 de febrero al cine con mi mujer Cristina, me volvió a impresionar la enorme amistad labrada con el líder del comité de empresa Valeriano Aragonés. Apenas me vio lanzó mi nombre de un extremo al otro de la manzana y nos fundimos en un abrazo.

Valeriano Aragonés y Wladi Martín

Fue poco lo que pude hacer por aquel movimiento de rebeldía y dignidad de un enorme colectivo de empleados, como periodista. Pero, cuando llegó el momento, cuando los niños iban a pasar con sus padres el verano en el Campamento de la Esperanza, recordé que tengo otro oficio; el de profesor de yudo. Moví mis contactos y alguien en el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz me proporcionó el teléfono de un tal Valeriano. Le expliqué que estaba en posesión de 20 colchonetas de yudo y de una furgoneta para desplazarlas. También estaba en disposición de organizar un taller de yudo para entretener a los muchachos que iban a pasar las vacaciones con sus padres acampados en plena Castellana. En cinco minutos llegamos a un acuerdo y comenzó mi inmersión en una de las historias más apasionantes de mi vida. La palabra dignidad cobró para mi una nueva dimensión. Escuché al Nobel Saramago hablar con la clarividencia de los sabios. Vi llorar con el corazón a gigantes duros como el mármol. Pero sobre todo asistí a una titánica lucha de hombres y mujeres nobles contra un colosal aparato estatal que sólo acierto a llamar Leviatán. La lucha está a punto de concluir once años después en que el colectivo ha tenido muchas bajas (suicidios, ataques de corazón…) y ha sufrido muchos engaños. No será con una gran victoria, pero sí con el honor de haber preservado intacta la dignidad intacta en medio de podredumbre y corrupción.

En la sesión del sábado pasado estuvieron presentes varios representantes de los trabajadores de Telemadrid que en estos días pasan por situaciones similares a las vividas por el colectivo de Dintel. En la del domingo hubo una buena representación de trabajadores de Iberia que también están sujetos a similar conflicto. La diferencia como explicó Aragonés “es que el caso Sintel se dio en plena bonanza económica”.

Trabajadores de Telemadrid con Valeriano Aragonés en el centro y Adolfo Dufour detrás a la derecha
He quedado en verme con mi amigo Valeriano en la nueva empresa que fundaron para ir dando colocación a los desempleados de Sintel. Se llama Sintratel y cuenta con un socio fundador de honor de la talla de José Luis Sanpedro, que también se volcó en apoyar a estos titanes desde el primer momento. Nos vamos a citar porque ha mostrado interés en tener mi novela y me ha prometido cambiar un ejemplar por una película. De manera que cuando la tenga invitaré a cuantos amigos quieran verla a una proyección privada. A nadie dejará indiferente; lo prometo.


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editado por...Wladi Martín @ domingo, febrero 10, 2013
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sábado, mayo 24, 2008

Decálogo para formar un delincuente (del juez Calatayud)

1: Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

2: No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3: Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.

4: No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

5: Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

6: Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

7: Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.

8: Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

9: Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

10: Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Emilio Calatayud Pérez, autor de este decálogo con el que se invita a la reflexión, (Ciudad Real, 22 de diciembre de 1955) es un magistrado español, juez de menores de Granada conocido por sus sentencias ejemplares. Sus sentencias educativas han bajado la delincuencia en Granada y han aumentado el número de menores que no reinciden en el delito. En casi 20 años, el "padrazo" ha juzgado a más de 10.000 jóvenes a los que, siempre que puede, da esa segunda oportunidad que todos alguna vez hemos necesitado. Está casado y es padre de dos hijos.

En 2007 ha publicado el libro "Reflexiones de un juez de menores" en el que aparece este decálogo que os hemos dejado aquí.

Entre las sentencias que han salido en los medios están:

  • Una condena a 100 horas de clases de informática a un joven que había crackeado varias empresas granadinas provocando daños por 2000 ..
  • 100 horas de servicio a la comunidad patrullando junto a un policía local por haber conducido temerariamente y sin permiso.
  • 50 horas dibujando un cómic de 15 páginas, en el que cuenta la causa por la que le condenaban.
  • Visitas a la planta de traumatología de Granada por conducir un ciclomotor sin seguro.

Hace poco tiempo, se popularizó una intervención personal suya en una Sala. El vídeo en cuestión se puede ver en

Emilio Calatayud publica el libro 'Reflexiones de un juez de menores'


El presente libro recoge las reflexiones que el Juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, ha ido expresando a lo largo de estos últimos años en conferencias, entrevistas, ponencias, etcétera. Se ha tomado como punto de partida las videograbaciones de dichos actos y, a partir de los mismos, ofrecemos aquí sus opiniones con el convencimiento de que se trata de una valiosa mirada para entender mejor nuestra realidad social.

Emilio Calatayud es Licenciado en ICADE y Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada en 1977. Abogado en ejercicio en Ciudad Real durante dos años, en 1980 ingresa en la Carrera Judicial, siendo destinado a Güimar, Tenerife. Es profesor adjunto de Derecho Penal en la Universidad de la Laguna desde 1981 a 1984, año en el que es destinado a Granada para desempeñar los Juzgados de Distrito nº3, Juzgado de 1ª Instancia nº4 y Juzgado de Instrucción nº4. Profesor asociado de Derecho Procesal de la Universidad de Granada durante los años 1985 a 1994, en 1988 realiza el primer curso de especializacion como Juez de Menores, ejerciendo como tal en dicho juzgado hasta la actualidad.

Reflexiones de un juez de menores
Autor
: Emilio Calatayud
GRANADA , 2007.
160 pp. 23 x 15 cm.
Colección: ALMINARES
ISBN: 978-84-96677-09-8
MATERIA: ENSAYO POLITICO
FORMATO: CUARTO - RUSTICA

EDITORIAL: www.edicionesdauro.com

· ENTREVISTA JUEZ DE MENORES EMILIO CALATAYUD

"Por no parecer fachas, los padres no ejercen"

Tengo 51 años. Soy manchego del Albaicín. Nací en Ciudad Real y hace 23 años que vivo en Granada. Soy juez de menores. Estoy casado y tengo dos hijos, Emilio (21) y Alba (15). ¿Política? ¡Inconformista! Creo en Dios, soy católico poco practicante. ¿Afición? No hacer nada y descansar. Publico ‘Reflexiones de un juez de menores’ (Dauro)

VÍCTOR-M. AMELA

07/06/2007 SACROMONTE

Me cita en una terraza de la plaza Aliatar, corazón del Albaicín, alma de la vieja Granada. Llega en su moto Burma, se quita el casco y pide una caña. Le ofrezco unos caracoles picantes, y declina: "Yo, no: las almorranas...". Acabamos de conocernos y ya habla claro. Es de los que van al grano y sólo teme una cosa: apartarse del sentido común. "¡Es de sentido común!", me repite al referirse a sentencias que le han hecho popular. Y respetado. Y querido. Al día siguiente me paseo por el Museo del Sacromonte y el taquillero me pregunta: "¿Es usted periodista? Le vi ayer hablando con el juez Calatayud...". Asiento. "No sabe usted lo que ese hombre ha hecho aquí por muchos chicos. ¡Ha hecho tanto por Granada...! Ese hombre es muy importante, puede decirlo".

- ¿Cuál ha sido su última sentencia?

- Ha sido para dos niños pijitos de 16 años que habían hecho unas gamberradas... Ellos esperaban que los condenase a un trabajito por escrito... ¡Ja! Los he enviado dos días a servir al comedor de indigentes.

- ¿Cómo son los menores que llegan a su juzgado?

- Antes la mayoría eran de familias marginadas. Ahora casi no hay diferencias por clases, me llegan muchos de familias de clase media y media alta.

- ¿Acusados de qué?

- Vandalismo, desórdenes públicos, conducir alcoholizados, lesiones, robos... También he juzgado 40 violaciones y 30 asesinatos.

- ¿A cuántos menores lleva juzgados?

- Soy juez de menores desde hace casi 20 años, a 600 casos por año..., ¡multiplique!

- Doce mil sentencias... cuya creatividad le ha dado fama: los condena a hacer cosas.

- Lo único que hago es creerme la ley.

- ¿En qué sentido?

- La ley ofrece recursos a los jueces para que intentemos que el delincuente regrese a la comunidad de modo constructivo.

- No le gusta encerrar a los menores.

- Hay delitos en los que el internamiento es automático. Pero en los restantes... creo que hay modos más eficaces de apartar al menor de los comportamientos delictivos.

- ¿Por ejemplo?

- Siempre tengo a un par de chicos lijando la fachada de mi juzgado... La voz se corre: hay menos pintadas ahora en Granada.

- Cuénteme alguna de sus sentencias.

- La primera que llamó la atención, en 1990, la impuse a un chavalín de 14 años que robaba televisores y vídeos en grandes almacenes con gran pericia. ¡Todo un fenómeno!

- ¿Qué condena le impuso?

- Lo envié al reformatorio de San Miguel, y entonces me enteré de que no sabía leer, así que le dije: "Si aprendes a leer y escribir, te suelto". ¡Y a los dos meses había aprendido, el espabilado! Y le di libertad vigilada.

- Quizá le ayudó a ser un ratero letrado...

- El otro día un armario de 90 kilos y casi 30 años me abraza, me planta un beso en plena calle y me da las gracias. Lo reconocí: a los 16 años era un hijo puta..., y hoy es un fenómeno de la electricidad.

- ¿Se emociona, juez?

- Es como aquel pobre que desde chico recogía aceituna, sin escolarizar, sin saber leer ni sumar. Uno mayor le enredó para que robara material de una obra, y me llegó. "En seis meses te examinaré de leer, escribir y las tres reglas", le condené. Y con clases de apoyo... ¡no me salió un Cervantes, pero aprobó!

- ¿Qué otro tipo de sentencias dicta?

- A un chulito, maltratador de colegio, lo he enviado a servir el catering en un centro de paralíticos cerebrales. Según el caso, los envío por horas a ayudar en los comedores de indigentes, en la Cruz Roja, en los centros de Cáritas de viejecitos, en asociaciones de vecinos (a los que la lían en un barrio), al cuerpo de bomberos, a alistarse al ejército...

- ¿Más provechoso que estar encerrados?

- Tengo ahora a 900 menores en libertad vigilada. A los chicos de costa los coloco en grupos de asistencia a pateras en las que llegan menores. O a limpiar playas...

- Eso será sólo en verano.

- Es que tengo sentencias de temporada: en Navidades, a niñas que roban en grandes almacenes las tengo ayudando en campañas de recogida de juguetes para niños pobres.

- Arguménteme estas originales medidas.

- Para que un menor no reincida, ¡lo primero es que sea consciente de lo que ha hecho! Y de que vivimos en comunidad. ¡Estos servicios a la comunidad les ayudan a entender!

- Acumulará mil anécdotas...

- Tengo a uno de mis chorizos condenado a servir durante 50 horas en las oficinas de una asociación de mujeres tetrapléjicas. Les arregla cosas, les hace recados... ¡Ahora esas mujeres acaban de publicar una carta en la prensa, rogándome públicamente que le baje la condena, que es muy buen chico, ja, ja...!

- Les llama usted "mis chorizos"...

- He juzgado a choricillos de la edad de mis hijos. ¡Eso influye...! Al marginado le ayudo a estudiar y a sacarse el graduado escolar; y al pijito, a servir a los demás. ¡Ah, y tengo a muchos en la limpieza del botellón!

- Granada tiene fama de botellonera...

- Sí. Les condeno a levantarse a las siete de la mañana, y ¡a limpiar plazas y calles!

- ¿Tiene a tantos chicos como chicas?

- La chica se ha masculinizado, en el sentido agresivo del término: hace 20 años me llegaba un 7% de chicas..., y ahora es ya un 20%. ¡Y en maltratos, ya casi hay paridad!

- ¿A qué tipo de maltratos se refiere?

- Maltratos de los hijos a los padres. Chantajes, coacciones, golpes... Son los casos que más veo aumentar, semana a semana...

- ¿No le parece espantoso?

- Los padres tienen poca autoridad a ojos de los hijos. Los hijos ya no les respetan. Y muchos padres, desesperados, tienen que denunciar a sus propios hijos por malos tratos.

- ¿Cómo se llega a tan horrible situación?

- Fácil: dé al niño todo lo que pide, no le obligue a nada en casa, no le afee malas conductas, desautorice a sus profesores...

- ¡Fallos de los padres, por lo tanto!

- Sí: por miedo a parecer fachas, muchos padres no se han atrevido a poner límites a sus hijos. Y queriendo ser sus colegas... ¡les han dejado huérfanos!

- ¿Mejor volver al ordeno y mando?

- Un niño necesita padres, y un padre es alguien que marca límites, que dice: "Hijo, te quiero mucho y por eso ahora te digo NO".

- ¿Usted lo ha hecho así?

- Con peloteras, sí..., pero ejerzo de padre


Ir a los famosos vídeos del juez

Algunos testimonios de jóvenes 'salvados' por el juez



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editado por...Wladi Martín @ sábado, mayo 24, 2008
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jueves, mayo 10, 2007

Los irreductibles de Sintel vuelven a la carga

Todos los martes y jueves, por la tarde, como quien va al gimnasio o a unas clases de inglés, hay un colectivo que más de uno quisiera olvidar, que se da cita puntual para seguir con su reivindicación. No hacen más ejercicio que el de pedir que se respeten sus derechos fundamentales. No estudian más que el rayo de razón y cordura que debería de haber dentro del laberinto judicial al que han sido arrastrados. Son los hombres de Sintel, muchos de los cuales se han empleado en la empresa que ellos mismos han levantado y que han bautizado como Sintratel.
Sintratel es una empresa ubicada en Getafe, una localidad que nunca ha olvidado la crueldad con que la Administración (de todos los colores y tipos) se ha ensañado con un colectivo que sigue sin resignarse a su ‘perra suerte’. Claro que los ex-trabajadores de la extinta empresa filial de Telefónica, lo que piden es su trabajo, después de demostrar que la empresa se liquidó de forma fraudulenta y por intereses personales de unos pocos. Y en su increíble singladura de reivindicación, siempre por el filo que delimita la locura de la cordura, también han tenido que clamar por su derecho a la libertad de opinión, a la libertad de expresión, al derecho a manifestarse.
Los trabajadores de aquella empresa llamada Sintel han vuelto a desempolvar su indumentaria de trabajo, que pasará a la historia reciente de este país como auténtico icono de la lucha social y laboral. Cada martes y cada jueves, una vez recuperado el derecho a manifestarse que se le negó en otro sinsentido de esta democracia española, toman posición en la calle Ferraz, frente a la sede del Partido Socialista y despliegan los elementos de su protesta. La cita es a las siete de la tarde y merece la pena presenciarla porque se puede estar gestando otra espectacular acción de este increíble colectivo, que ha vuelto a dar sentido a palabras como denuedo, orgullo, lucha sindical, integridad...
Como se recordará, fue un Gobierno del PSOE el que malvendió la empresa originando el principio del conflicto. Los trabajadores de Sintel escucharon entonces las promesas de ayuda del principal partido de la Oposición, entonces el PP. Luego, una vez formaron Gobierno los populares, volvieron a escuchar las promesas del que pasó a ser principal partido de la oposición: el PSOE. Ahora, ya nadie promete nada, pero los ex –trabajadores de Sintel proyectan en una improvisada pantalla, en plena calle Ferraz, las imágenes en que Rodríguez Zapatero prometía dar solución al conflicto. Aquellas palabras, que no se llevó el viento, las lanzó nuestro actual presidente en pleno Campamento de la Esperanza, que se desmanteló, también entre mentiras y traiciones al colectivo de trabajadores. Ahora, hasta algún que otro agente de la policía no puede evitar esbozar una sonrisa al escuchar aquellas promesas de nuestro actual presidente, muy similares a las que hizo la actual presidenta regional, Esperanza Aguirre.

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editado por...Wladi Martín @ jueves, mayo 10, 2007
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